Flor fresca y fruta de temporada, en canasta o en caja. Se ve bien y además se come, que es justo lo que lo separa de un ramo normal. Reparto el mismo día, con pedido antes de las 4 p. m..
Flor y fruta fresca en el mismo regalo. Es de lo que más se busca y de lo que menos se sabe que existe, así que aquí va explicado.
Es flor y fruta fresca montadas juntas, en una base o en canasta. La fruta no es decoración de plástico: es fruta de verdad, elegida entera y firme —manzana, uva, pera, mandarina según la temporada— y va colocada de modo que se pueda sacar sin desarmar el conjunto. Aquí los encontrarás como ramo, como arreglo y como canasta; cambia el montaje, no la idea.
En tres situaciones, sobre todo. Para alguien convaleciente, porque además de acompañar se puede comer. Para una oficina, porque se comparte y no queda un ramo muriéndose sobre un escritorio. Y para un cumpleaños, cuando quien recibe no es muy de flores: la fruta le da un motivo práctico al regalo sin quitarle lo bonito.
Un arreglo con fruta tiene su propio reloj: la fruta se come en los primeros días, antes de que la flor decaiga, y todo el conjunto aguanta mejor alejado del sol directo y de fuentes de calor. Y una advertencia práctica: en clínicas y hospitales hay servicios donde no se permite entrar alimentos. Si va a uno, confírmalo antes; si no se puede, un arreglo solo de flor cumple igual.
Antes de las 4:00 p. m. entre semana sale el mismo día; sábados, domingos y festivos el corte es a las 12 del mediodía. Puedes añadir una tarjeta con tu mensaje, escrita a mano.